El lenguaje visto desde la perspectiva lingüística refiere a la facultad que todo hombre tiene de desarrollar sistemas de signos. La linguística, sin embargo, profundiza en las cuestiones referidas a la "lengua", pues ella --tal sistema de signos-- es su objeto de estudio.
El uso coloquial del término, "lenguaje", precisamente, está más relacionado con la idea de la lengua que con la capacidad o naturaleza del hombre por llevar a cabo procesos de simbolización. Por lo tanto, lo que debemos de precisar en nuestro curso es que cuando estemos hablando de “lenguaje” lo estamos haciendo en términos amplios, haciendo alusión a esa capacidad que nos distingue como humanos de llevar a cabo procesos simbolización, y sólo cuando lo abordemos desde la linguística, quizá estemos en los terrenos del estudio de la "lengua".
Por otra parte, resulta conveniente advertir que la lingüística, y su manera de entender al lenguaje, ha tenido influencia importante en la reflexión general acerca de este último. La lengua para Ferdinand de Saussure es un sistema de signos (con el que ahora registro este comentario), el más acabado, pero no el único. Y en ese sentido es como tendríamos que abordar el asunto. Ahora bien, conocer los conceptos básicos de la lingüística nos ayudarán a comprender a ésta y entender luego ciertos análisis que la retoman metodológicamente con miras a llevar a cabo un análisis de otro tipo de fenómenos distintos a los de naturaleza linguística.
La lengua tiene rasgos que la hacen distinta a otro tipo de manifestaciones sígnicas. A saber, se desarrolla en el plano sintagmático y paradigmático. Dichas categorías de la lengua avisan de esa cierta naturaleza que está detrás de ella. La lengua, por una parte, transcurre en el plano del tiempo y el espacio, en un recorrido lineal; los signos que pretenden sentido en una frase, por ejemplo, se suceden uno tras otro. En la otra cara de la modena, tenemos al plano paradigmático, que transcurre en el orden de lo vertical, es decir, en el plano de la sustitución a partir de la función de los signos que se seleccionen. Por ejemplo, en una oración básica, como "La casa es azul", cada uno de los signos, además de haber sido seleccionados por su semántica, también han sido escogidos por su función. Se seleccionó "La" porque es el artículo que acompaña a un sustantivo que está en femenino (casa). Pero si el sentido que se quiere dar en esa oración cambia, por ejemplo, a partir de que son "casas", el artículo se sustituye por "Las", que es el mismo, aunque en su modalidad del plural (se ha respetado la función aunque la forma de la palabra se ha modificado).
Otro de los rasgos generales de la linguística (en este caso sí hablo del signo linguístico) es su convencionalidad. Los signos lisnguisticos son arbitrarios por execelencia, ni siquiera las llamadas honomatopeyas podrían tener un vinculo necesario con su referencia, pues en el fondo tienen rasgos de un cierto convencionalismo. El signo linguístico está divorciado de su objeto al que refiere en el sentido de que tenemos que aprender el código de una lengua "X" para poder interactur en ella.
Por último, caba hablar de la mutabilidda e inmutablidad del signo. Este rasgo refiere a la imposibilidad de implementar cambios a la lengua de manera individual o grupal de manera forzada, "por capricho". En cambio, la lengua sí puede cambiar y transformarse por la propia inercia que implica la dinámica de toda sociedad. Dichos cambios sólo se podrán realizar de manera gradual y a largo plazo y no precisamente por iniciativa de individuos o grupos: las transformaciones en la lengua "se dan" muy a pesar de algunos y no hay marcha atrás.
Monday, 29 September 2008
Friday, 19 September 2008
El ser humano y el resto de los mamíferos
La sesión pasada llevamos a cabo una interesante discusión a partir del texto de Hall, La dimensión oculta. Tal charla nos llevó a un acalorado debate del cual podríamos concluir, en una suerte de resumen, lo siguiente.
La comunicación del hombre vinculada a nuestra capacidad de simbolización, y por tanto, a nuestra naturaleza de seres del lenguanje, es precisamente lo que nos hace, en ese plano, distintos del resto del los mamíferos. Los demás animales, como lo ha atestiguado Hall, llevan a cabo comportamientos que nosotros también llevamos a cabo; sin embargo, nosotros tenemos la posibilidad de ir más allá de lo inmediato. Así como lo hemos comentado en las diferentes sesiones, tenemos conciencia de nuestra finitud, y tenemos la capacidad de aprender del pasado, pero no sólo a través de la experiencia sino a través de ese cómulo de conocimientos expresados por medio de signos no fijos. También podemos proyectar, hablar del futuro. Los animales, por su parte, no dejan de interactuar, y por tanto establecer cierta comunicación, pero no bajo las características a las que he referido con respecto al ser humano. Efectivamente, hay una línea muy delgada, sutil, pero dicha línea es fundamental. Nuestra comunicación no verbal, y por supuesto verbal, como lo ha dado a conocer el propio Hall, está cobijada por esa dimensión invisible, que no es palpable, pues está tan inmersa a nosotros, que no la notamos. Es la dimensión cultural la que permea nuestros comportamientos, nuestras acciones, deseos, emociones, etc. Comemos, pero a esa acción le dotamos de significados culturales, alejados de la propia acción inmediata e instintiva de satisfacer el hambre.
Ahora bien, otro de los asuntos que surgieron en la sesión pasada fue la pregunta sobre el origen del lenguaje. Tal interrogante ha sido debatida por muchos pensadores y no se ha llegado a un acuerdo. Para Gadamer, gran filósofo alemán del S. XX, resultaría hasta cierto punto ocioso, preguntarse por el origen del lenguaje. Es como ir a la pregunta del huevo y la gallina. Tratar de situar el origen del lenguaje en un punto dertermidado resulta imposible. Lo que se podría pensar, en todo caso, es que desde que aparece el hombre (después de lo que algunos han llamado el eslabón perdido) el lenguaje está presente en él mismo. Así, la cuestión que refiere a la capacidad vocal, por ejemplo, no tendría relevancia en cuanto que sólo nos estaría hablando de un instrumento que el cuerpo nos brinda y no necesarianmente estaríamos haciendo referencia a esa capacidad de simbolización de la que habla el propio Gadamer o Cassirer, la cual nos lleva a mencionar que el hombre ha dejado de depender del dato sensible.
I.I.
La comunicación del hombre vinculada a nuestra capacidad de simbolización, y por tanto, a nuestra naturaleza de seres del lenguanje, es precisamente lo que nos hace, en ese plano, distintos del resto del los mamíferos. Los demás animales, como lo ha atestiguado Hall, llevan a cabo comportamientos que nosotros también llevamos a cabo; sin embargo, nosotros tenemos la posibilidad de ir más allá de lo inmediato. Así como lo hemos comentado en las diferentes sesiones, tenemos conciencia de nuestra finitud, y tenemos la capacidad de aprender del pasado, pero no sólo a través de la experiencia sino a través de ese cómulo de conocimientos expresados por medio de signos no fijos. También podemos proyectar, hablar del futuro. Los animales, por su parte, no dejan de interactuar, y por tanto establecer cierta comunicación, pero no bajo las características a las que he referido con respecto al ser humano. Efectivamente, hay una línea muy delgada, sutil, pero dicha línea es fundamental. Nuestra comunicación no verbal, y por supuesto verbal, como lo ha dado a conocer el propio Hall, está cobijada por esa dimensión invisible, que no es palpable, pues está tan inmersa a nosotros, que no la notamos. Es la dimensión cultural la que permea nuestros comportamientos, nuestras acciones, deseos, emociones, etc. Comemos, pero a esa acción le dotamos de significados culturales, alejados de la propia acción inmediata e instintiva de satisfacer el hambre.
Ahora bien, otro de los asuntos que surgieron en la sesión pasada fue la pregunta sobre el origen del lenguaje. Tal interrogante ha sido debatida por muchos pensadores y no se ha llegado a un acuerdo. Para Gadamer, gran filósofo alemán del S. XX, resultaría hasta cierto punto ocioso, preguntarse por el origen del lenguaje. Es como ir a la pregunta del huevo y la gallina. Tratar de situar el origen del lenguaje en un punto dertermidado resulta imposible. Lo que se podría pensar, en todo caso, es que desde que aparece el hombre (después de lo que algunos han llamado el eslabón perdido) el lenguaje está presente en él mismo. Así, la cuestión que refiere a la capacidad vocal, por ejemplo, no tendría relevancia en cuanto que sólo nos estaría hablando de un instrumento que el cuerpo nos brinda y no necesarianmente estaríamos haciendo referencia a esa capacidad de simbolización de la que habla el propio Gadamer o Cassirer, la cual nos lleva a mencionar que el hombre ha dejado de depender del dato sensible.
I.I.
Tuesday, 2 September 2008
Primera actividad
¿Qué tal? ¿Cómo les va? Espero les haya generado muchas preguntas el trabajo de Gadamer que leímos y comentamos la sesión pasada. El propósito de dicha lectura es abordar el tema que vincula al lenguaje y el pensamiento. Dicha relación, al perecer necesaria, nos posibilita ver al lenguaje de una manera profunda y buscar su comprensión no sólo en disciplinas como la linguística, sino también en la filosofía, en las ciencias de las cognición, en la semiótica, etc... ´
En otro orden de ideas, dejo los lineamientos para la elaboración de su ensayo, que supone hayan hecho la lectura de Hombre y lenguaje de Gadamer y Viernes o los limbos del pacífico de Tournier.
1. Introducción. En esta parte del ensayo se deberá presentar el tema. Es decir, enunciar de manera clara y directa qué va a leer en los siguientes párrafos el lector. Se menciona la afirmación que se sostendrá o las preguntas que se responderán. En este caso, mencionar que relacionarán ciertos pasajes de la novela o aspectos que hayan identificado con algunos de los conceptos que Gadamer expone en su ensayo.
2. Después de dar una breve sinopsis de la novela (de un párrafo), comenzará la argumentación. Es decir, exponer el vínculo que han encontrado entre ambas lecturas. Aquí, el propósito es que el lector pueda concluir que efectivamente existe tal vínculo, para lo cual se deberá echar mano de ejemplos, ilustraciones, citas, etc. (máximo 2.5 cuartillas).
3. Conclusión. En este caso, se deberá hacer una recapitulación, una especie síntesis de lo expuesto en el desarrollo, que finalmente nos llevé a "afirmar" lo que se plasmó en la introducción como mera pregunta o como hipótesis (de uno a dos párrafos de cinco líneas máximo).
4. Bibliografía.
El ensayo deberá contar con manejo adecuado de ortografía y redacción. Se entregará la siguiente sesión impreso en archivo word, times new roman(12), a espacio y medio. No es necesaria portada, sólo en la parte superior derecha incluir nombre, número de actividad, materia y fecha. Una última cosa, no olviden ponerle título.
Saludos,
I.I.
En otro orden de ideas, dejo los lineamientos para la elaboración de su ensayo, que supone hayan hecho la lectura de Hombre y lenguaje de Gadamer y Viernes o los limbos del pacífico de Tournier.
1. Introducción. En esta parte del ensayo se deberá presentar el tema. Es decir, enunciar de manera clara y directa qué va a leer en los siguientes párrafos el lector. Se menciona la afirmación que se sostendrá o las preguntas que se responderán. En este caso, mencionar que relacionarán ciertos pasajes de la novela o aspectos que hayan identificado con algunos de los conceptos que Gadamer expone en su ensayo.
2. Después de dar una breve sinopsis de la novela (de un párrafo), comenzará la argumentación. Es decir, exponer el vínculo que han encontrado entre ambas lecturas. Aquí, el propósito es que el lector pueda concluir que efectivamente existe tal vínculo, para lo cual se deberá echar mano de ejemplos, ilustraciones, citas, etc. (máximo 2.5 cuartillas).
3. Conclusión. En este caso, se deberá hacer una recapitulación, una especie síntesis de lo expuesto en el desarrollo, que finalmente nos llevé a "afirmar" lo que se plasmó en la introducción como mera pregunta o como hipótesis (de uno a dos párrafos de cinco líneas máximo).
4. Bibliografía.
El ensayo deberá contar con manejo adecuado de ortografía y redacción. Se entregará la siguiente sesión impreso en archivo word, times new roman(12), a espacio y medio. No es necesaria portada, sólo en la parte superior derecha incluir nombre, número de actividad, materia y fecha. Una última cosa, no olviden ponerle título.
Saludos,
I.I.
Subscribe to:
Posts (Atom)
